Cumple 33 años la leyenda de los Monitos de Meoqui

977

Jesús C. Aguirre Maldonado

El  27 de octubre de año 1987, hace ya 33 años, Meoqui entró a la historia con el caso de Los Monitos, una especie de monigotes con rasgos humanoides que aseguraron ver unos niños del Barrio Nuevo y que a al paso del tiempo se han convertido en leyenda urbana, luego de la paranoia y sicosis colectiva que se creó en aquel tiempo.

LA NOTICIA DIO VUELTA AL MUNDO 

En la citada fecha unos pequeños seres de aspecto humanoide que varios niños dijeron haber visto salir de la tierra, fue una noticia que le dio la vuelta al mundo y puso a este municipio en boca de todos y le dio fama, pero también se convirtió en una sicosis colectiva ya que gente no solo de este lugar, sino de los municipios de la región y el estado, vinieron a tratar de verlos y fotografiarlos.

Lo anterior fue comentado en su momento por el señor Manuel Briseño, fallecido este año y quien en aquel entonces era corresponsal de prensa y se encargó de cubrir la noticia, junto con el también extinto Humberto Payán Franco.

SE CONVIRTIERON LOS MONITOS EN LEYENDA URBANA 

Verdad, farza, charra, fantasía o inventos de mentes infantiles, lo cierto es que esta noticia dio la vuelta al país y al mundo, llegando a convertirse en leyenda urbana, al grado que hasta corrido se les compuso a los famosos “Monitos de Meoqui”.

Según los conocedores del tema, este hecho ha sido modificado y distorsionado, ya que cada quien cuenta lo que sabe o cree, y se preguntan si es leyenda, mito o realidad, pues aseguran que quienes vivieron esto quedaron muy consternados.

El señor Briseño dijo en entrevista dada a este medio que en aquel entonces había mucha expectación en torno a los Monitos de Meoqui, pero también había muchos quienes no lo creían, y él como reportero y fotógrafo de prensa tenía que dar a conocer lo que estaba aconteciendo, ya que la noticia pronto prendió en el estado, luego en el país e incluso a nivel internacional.

TODOS QUERÍAN VER LOS MONITOS 

Llegó a mencionar en vida que en aquellas fechas se arremolinaba mucha gente en el domicilio ubicado en lo que ahora es la colonia Barrio Nuevo, para intentar verlos, teniendo enfadados ya a los vecinos de dicho lugar, y otras versiones dicen que fue en el cruce de las calles Francisco I. Madero y Libertad.

Aseguraba que la gente lo requería y le preguntaban a diario que es lo que había pasado. Le hablaron por teléfono de diferentes partes, como de Los Mochis, Sinaloa; de Hermosillo, Sonora y él se concretaba a escuchar lo que decía la gente que estaba a la espera de verlos y retratarlos y a los niños que los habían visto, pero a los famosos Monitos aseguró el fallecido Manuel Briseño que él jamás los vio.

Las fotos que Manuel Briseño tomó y envió eran de la gente que se arremolinaba en torno al domicilio, donde supuestamente habían salido los monitos de aspecto humanoide y también le tomó foto a tres hoyitos en la tierra, como cuando los niños juegan a la pelota. Los hoyitos junto a la pared tenían una profundidad de dos pulgadas.

Decía Briseño que todo esto fue más bien una ocurrencia de los niños, ya que en aquel tiempo no tenían pasatiempo y vino mucha gente a querer ver a Los Monitos.

ASEGURAN QUE HASTA LA NASA VINO A INVESTIGAR 

Hay quienes aseguraban que hasta de la NASA vinieron a Meoqui a investigar, pero él no vio nada de eso.

Iba la gente con el señor Briseño y le preguntaba, pero él no podía negarlo ni afirmarlo, aunque si aseguraba que nunca vio a esos monitos.

En aquel entonces, hace ya 33 años, hubo muchas críticas para el señor Briseño y para el periódico donde trabajaba, que es donde apareció la noticia, pero a él le decían que mandara la información, lo que tuviera, cualquier cosa para no dejar morir la noticia y él la enviaba.

Lo que le quedó muy marcado en su mente al señor Briseño fue que todo esto era una sicosis colectiva y ya nadie lo podía ver en la calle, porque todo mundo lo cuestionaba.

Sólo se limitaba a decirles que fueran al domicilio en la noche a ver si veían a los famosos Monitos y había personas que decían que sí los habían mirado y otros que no habían visto nada e incluso hubo quienes se enojaban cuando les negaban que habían observado algo.

Había gente que aseguraba que los habían visto y este acontecimiento vino a resaltar mucho la actividad de Meoqui y ya no podía uno ir a una oficina de boletos y pedir uno a Meoqui o decir que era uno de aquí porque luego, luego lo relacionaban con Los Monitos.

Manuel Briseño ya no no decía que era reportero, para que no le anduvieran pregunte y pregunte, pues ya estaba cansado de que toda la gente quería saber cómo eran los extraterrestres.

Esa noticia puso en el panorama nacional y mundial a Meoqui y al paso del tiempo fue aprovechada esta fama de Los Monitos de Meoqui e incluso para un 20 de noviembre, hicieron un carro alegórico con estos ilustres personajes.

Según algunas notas aparecidas, se menciona que uno de los entonces niños que vieron a los monitos murió ya, conocido como Willy y hermano de Daneyra Lira Robles, que en aquel entonces tenía 15 años de edad y estaba en la Preparatoria.

Recuerda Daneyra que una noche le hablaron para que fuera a ver a los mentados monitos, pero no les hacía caso a los niños que se juntaban a jugar.

Aseguró que uno de los monitos mordió a Willy que tenía 12 ó 13 años.

“Lo agarramos y lo llevamos a la Cruz Roja. Traía el dedo como cuando va uno a la nuez: negro, como quemado”.

Dijo que Paco Valenzuela, entonces socorrista, fue quien atendió al niño a quien no lo sacaban de la versión de que lo había mordido un monito.

Subrayó que Paco puso a los niños que vieron los monitos en diferentes lugares y les dio papel y colores y todos dibujaron seres muy similares a estos hombrecitos de rasgos humanoides.

Años más tarde mataron a su hermano Sergio Alfonso Lira Robles, quien era estilista y que este 31 de octubre cumplirá 10 años de muerto.

Por su parte Francisco “Paco” Valenzuela, quien entonces era socorrista dijo que cuando supuestamente aparecieron los monitos cumplía años y se encontraba de guardia y más que nada todo esto provocó una pandemia en el municipio.

LOS TRES NIÑOS DIBUJARON MONITOS SIMILARES 

Dijo que él se llevó a la delegación de la Cruz Roja a un niño porque se mencionaba lo había mordido un monito, pero lo que traía era como un arañazo (rasguño) y le dijeron que les diera algo para tranquilizarlos y entonces a los tres niños los puso en lugares diferentes y les entregó papel y colores para que los dibujaran.

Aseguró que los tres hicieron el mismo dibujo y ahí fue donde se hizo grande la cosa y con tanta gente que acudía a la casa la familia se sentía acosada y esa es la parte que a él le tocó vivir, pero no vio a Los Monitos.

ERA UN ROMERÍO 

Agregó que su papel fue sacar a la familia del centro de la atención. “Yo cuando fui había como cien gentes. Era un romerío”.

Resaltó que hace 33 años a él lo entrevistaron en el Canal 44 de Ciudad Juárez, de Televisa y de un Canal de los Estados Unidos, por lo que tuvo que hacerse entender en inglés y  con un periodista italiano que utilizó traductor.

Para finalizar aseguró que él no vio a los monitos, solo la sicosis que se formó.

Cuando se cumplieron 23 años de este acontecimiento, en el 2010, se organizó por parte del Ayuntamiento el evento “Dos siglos y mucho más” en el marco de las fiestas de aniversario de Meoqui, donde se incluyó el llamado “Píntate mono”, inspirado en el mito surgido el 27 de octubre de 1987, cuando aparecieron supuestamente los famosos Monitos de Meoqui.

Para ello se fabricaron las réplicas por medio de la maestra Ana Isabel Pérez en el taller de enderezado y pintura El Diamante, a base de periódico, fibra de vidrio y resina y en aquel entonces, fueron en total veinte, mismas figuras que fueron repartidas entre los concursantes que las pintaron.

Mientras tanto al tratar de hablar con algunos de los habitantes de esta ciudad dicen que la aparición de los famosos Monitos influyó mucho, ya que desde ese momento Meoqui sobresalió de manera internacional y fue conocida como “La ciudad de los Monitos¨, aunque hoy a 33 años de distancia todavía muchos no lo crean y continúa el dilema sobre qué fue lo que en verdad vieron aquellos entonces niños.

Llegó a mencionarse en su momento que incluso hubo rastros de aparición y huellas como las marcas encontradas en las paredes de una habitación, pero aún mucha gente no lo cree.

Este hecho sucedió en lo que es ahora la colonia Barrio Nuevo, y cuentan que los que presenciaron a los monitos fueron Mario Cosme Alvídrez Payán, quien en ese tiempo tan solo tenía 7 años de edad, Sergio Alfonso Lira Robles, mejor conocido como Willy y Javier Valenzuela Solís.

LA INFORMACIÓN SE HA ALTERADO, DISTORSIONADO 

Mario Cosme Alvídrez en una entrevista mencionó que aquella fue una gran experiencia vivida, pero que desgraciadamente la información se ha alterado, distorsionado.

Señalaron notas de la época que ellos tuvieron la oportunidad de ver a los “Monitos”, con rasgos humanoides, cuando aparecieron en las afueras de su casa mientras jugaban y sus padres se encontraban dentro y se disponían a salir cuando esto pasó.

Mario y Willy llegaron a contar que esto realmente ocurrió y fue impresionante, porque en sus mentes inocentes jamás les pasó que podrían vivir algo así, pero ellos así como los habitantes que lo vieron, recuerdan haber observado estos fenómenos que hacían movimientos extraños y tenían la forma de ser humano pero mucho más pequeños.

Llegó a mencionarse, incluso, que no se sabe la verdad y que 23 años después de este caso, que muchos lo catalogaron como alienígena, en el 2010, uno de los entonces niños que supuestamente los contactaron, murió de manera trágica y espeluznante.

En información investigada se registró que los entonces niños Sergio Lira y Javier Valenzuela, estaban jugando cuando de pronto se pusieron a observar algunos agujeros en el suelo y de ellos salieron cinco seres de quince centímetros de altura.

Llegó A mencionarse que las criaturas -que hablaban español- les dijeron a los niños que se encontraban en Meoqui porque les gustaba el clima y porque querían realizar varias pruebas, así como observar el comportamiento de los habitantes de la región.

Trascendió que Los Monitos de Meoqui, como le decían los niños, eran delgados, de piel blanca y cara redonda, poseían grandes ojos de color rojo y su nariz apenas se distinguía, la boca era una línea horizontal y al hablar prácticamente no la abrían, no tenían orejas y sus cabellos eran de color amarillo, cortos y puntiagudos, en el pecho tenían un círculo rojizo, sus manos y sus pies parecían las patas de un batracio y sólo tenían tres dedos.

DIJERON LOS MONITOS QUE UN DÍA REGRESARÍAN 

Los niños de aquel lejano 1987 aseguraban que su encuentro con los Monitos no fue una clase de alucinación, pero estas pequeñas criaturas así como causaron sorpresa y furor entre la ciudadanía, así como supuestamente llegaron, desaparecieron sin dejar rastro y aunque dijeron que regresarían algún día, no se volvieron a ver. 

En información que aparece en la red, se mencionaba que Javier Valenzuela se había trasladado a vivir a la ciudad de Delicias, pero aún mantenía contacto con la única persona que le podía creer lo que vieron tiempo atrás, su amigo Sergio, quien además fue testigo del suceso.

Decía que los seguía viendo, pero los seres no dejaban que se lo dijera a nadie más e incluso éstos se volvían invisibles cada vez que les quería tomar una foto o cuando llamaba a alguien para que los viera.

Afirmaba que estaba a punto de quedar loco porque los encuentros a veces eran todos los días y no sabía con qué fin, pues sólo le decían que en un momento determinado se lo llevarían.