Los chats de WhatsApp de la miseria

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LURO VERUM

Por Rafael Navarro Barrón

El cinismo ya había rebasado niveles inconcebibles de impunidad en la acción política, social y empresarial, pero los servicios de chats de WhatsApp potenciaron la podredumbre del poder económico, gubernamental, social, político, judicial y periodístico.
Leerlos en sus disertaciones diarias, es penoso. Con un marcado seudomesianismo exponen las barbaridades que instrumentan desde sus escritorios; hacen ‘copy paste’ de la masa amorfa que nada en el retrete donde pasan horas; sostienen sus teorías desde la cama donde se revuelcan con sus filosofías baratas; desde su auto de lujo leen y opinan en los chats como brillantes imbéciles, mientras el chofer lo conduce a los lugares donde regularmente hacen daño día y noche…
Desde su obsesión, se defienden, se enojan y exponen sus absurdas teorías que, por el lado que se vean, no han servido para recomponer nuestro mundo, al contrario cada día está peor, pero ellos se sienten soñados.
Son tan imbéciles, que ignoran que son objeto de burlas, que son vulgarmente ‘troleados’ y objeto de un escarnio de los ‘activistas’ y expertos en desestabilizar contrincantes. No lo hacen por sistema, sino porque es la única forma de vengarse de estos sinvergüenzas que inundan las redes y ocupan espacios en oficinas de gobierno y en empresas que han triunfado gracias a la trampa, el fraude y la mentira.
Por eso en los chats terminan rabiando, para finalmente escapar, aterrados, molestos, sobajados… “el malandro (funcionario, empresario, líder social) abandonó el chat”
Diría enfático el compañero, el camarada Pedro Matus, extinto líder del CDP, “¡Qué pinche cinismo tienen, Navarro!…que pinche cinismo el de los ricos de Juárez”.
Y explicaba: “Se enojan porque metemos fayuca al Estado en unas miserables venadas (camionetas van) y ellos retacan todo el país con tráileres llenos de mercancía que no pagan impuestos”.
“¡Nos dicen fayuqueros! Y ellos ¿Qué pinches son, los culeros?”, repetía con cierta ansiedad cuando coincidimos como Concejales en el gobierno provisional que encabezó José Reyes Ferriz, el Cuchi Cuchi.

Se le recuerda al ex dirigente y fundador del CDP. Pedro Matus
Y en efecto, un cónclave canalla y perverso ha unido fuerzas para solventar sus atrocidades y entrar a una especie de purgatorio mediático que les permita sobrevivir entre sus yerros y bacanales de poder.
Y allí estamos, todos los que participamos en esos chats, entregando la indulgencia social y viviendo en el síndrome de Estocolmo.
Todos, por cortesía, nos decimos ‘amigos’. Pero en realidad no somos amigos, ni siquiera conocidos. Ni nos importan, ni les importamos.
Estos ventajosos siguen adelante, se mantienen expectante, sin saber en qué momento los atacará la manada para hacer vigente la premisa: “el hombre es el lobo del hombre”. No se merecen menos.
Lo inimaginable: entregamos en manos de estos auténticos trúhanes, la redención ‘fast track’ porque ahora estamos en la necesidad de convivir como ‘hermanos’ cibernéticos y escuchar las versiones de sus atrocidades como algo ‘normal’.
En pocas palabras, nos inyectan la versión de sus negras historias, matizadas con el ingrediente de la redención que otorgan los medios de comunicación cuando están a su servicio y se convierten en cómplices.
El dinero que pagan al periodismo no convence a nadie, pero si calla a quien lo recibe.
Ya en la vida real, fuera del chat, el triste papel de rameras se réplica en todo el país. Esta casta está convertida en los rompeolas de las estructuras del poder político del Estado de Chihuahua y en todo el país. Roban, roban, roban y vuelven a robar al amparo del gobierno y ninguno está en la cárcel. Aquí en Juárez, ¡ninguno! y tenemos a los peores criminales de cuello blanco.

Su posición se ha convertido en algo ventajoso. A cambio, tienen que hacer el papel de un perro faldero, hambrientos y ‘muevecolas’, mientras el poder les otorga lo fuerte de los negocios sucios y limpios para que ambos sigan enriqueciéndose. Se rebajan, se dejan estrujar, se arrodillan y suplican ser tomados en cuenta, pero sería un error estar fuera del presupuesto.
Tienen años así, sin cambiar el rumbo. Es más redituable ganar la simpatía gubernamental que quedar fuera de los presupuestos sexenales o trienales. Están en los comités de compras, como consejeros, como comparsas sociales, como asesores… Casos abundan en el Estado de Chihuahua. En ciudad Juárez no se diga.
Por eso resulta de mal gusto que las empresas más abusonas del Estado de Chihuahua y en particular de Ciudad Juárez, sean las más beneficiadas, en todos los sentidos.


La explicación es simple. El tráfico de recursos económicos, hacia las campañas políticas, se convirtió en la más redituable inversión, pues convierte en intocables a los socios de los gobernantes o, en el peor de los casos, se convierten en nuestros gobernantes.
Esos amorales, cuyas historias de perversión abundan en sus vidas personales, son el prototipo de decencia social. ¡Hágame usted el favor!
Esos pillos del poder económico, son también los que nos hacen el favor de decirnos cómo cuidarnos, cómo vivir, cómo ser pobres, cómo enfrentar el crimen y, son también, los que se encargan de medir los índices de violencia social.
Absurdo. Los causantes de la violencia son los que cuentan los muertos y los daños. Los mismos empresarios ladrones y cómplices del crimen organizado, los que les venden casas a los varones de la droga, son la medida moral de la sociedad juarense.

Además participan como los grandes distribuidores del alcohol que inunda la ciudad, principal promotor de la violencia social e intrafamiliar. Hay más puntos de venta de cerveza que templos dedicados a la fe, pero nadie cuenta ni unos ni otros; son ellos los que violentan la dignidad al pagar miserables salarios a los trabajadores de la frontera; son ellos los que manejan el transporte deficiente y caro…
Son ellos los que incrementan los productos y servicios que hacen imposible la vida… son ellos los que manipulan bombas de gasolina, los que venden los tanques de gas ordeñados, pero aun así, son los príncipes de la ciudad.
Cito un artículo que publicó El Diario de Juárez, en donde el analista Gerardo Cortinas Murra reflexiona sobre las declaraciones, sin descernimiento, de quienes gobiernan:
“Discrepo de la opinión de la gobernadora en cuanto a que la ‘gran labor’ de estos dos fideicomisos- Fechac y Ficosec- amerite que se les siga otorgando recursos millonarios a estas dos instituciones seudociudadanas”.

Foto: nortedigital.mx

Gerardo Cortinas revivió la postura de Fabiola Luna, presidenta de Index-Juárez quien propuso que en vez de aprobar un aumento al ISN (para apoyar las finanzas estatales), los recursos que las empresas pagan al Estado que se canalizan a Fechac y Ficosec, se destinen directamente al pago de la deuda estatal.
Fechac, recibe el 10% de lo que los empresarios pagan de ISN; y Ficosec recibe el 5%. En el ejercicio fiscal del 2021, Fechac ha recibido 420 millones de pesos de financiamiento, y Ficosec 210 millones de pesos.
A pesar de ello, estos fideicomisos son opacos en materia de transparencia; al extremo de que los agremiados empresariales se quejan de que la Fechac no tiene obligaciones de transparencia específicas, ni generales”, señala Gerardo Cortinas.
También el presidente Andrés Manuel López Obrador manifestó su desacuerdo en la devolución de impuestos a grandes empresas, argumentando que su función es invertir, generar empleo y pagar contribuciones, “no evadir” su responsabilidades fiscales para realizar obras sociales y filantropía.
El mandatario estableció que el esquema de devolución de impuestos a compañías fue un invento del pasado para no pagar al fisco y presumir obras sociales “con sombrero ajeno”.
“Yo pongo una galería de arte, nada más que todas las pinturas las compré, porque no pagué impuestos, fueron deducibles y es la asociación civil de arte Rufino Tamayo pero es porque no pagaron los impuestos”, señaló el mandatario en tono sarcástico.
Sigamos aplaudiendo a los reyes de la ciudad hasta que las manos se hinchen igual que sus bolsillos llenos de dinero sucio.