Cuando parecía decidido a mantener distancia de la vida pública, el expresidente Andrés Manuel López Obrador volvió a romper su retiro político. Esta vez no para comentar la política nacional ni para respaldar directamente a su sucesora, la presidenta Claudia Sheinbaum, sino para lanzar una convocatoria peculiar: pedir a los mexicanos que depositen dinero en una cuenta bancaria con el objetivo de ayudar a Cuba.
El argumento es emocional. López Obrador afirma que le “hiere que busquen exterminar la soberanía” de la isla. Pero el llamado abre inevitablemente una discusión más amplia: cuando se envía dinero a un país gobernado por un régimen cerrado, ¿a quién se está ayudando realmente?
No es la primera vez que el exmandatario reaparece desde que dejó el poder. En una ocasión anterior lo hizo para expresar respaldo político a Sheinbaum. Ahora el tono es distinto. El planteamiento consiste en que ciudadanos mexicanos depositen recursos en una cuenta de Banorte administrada por la asociación Humanidad Con América Latina, organización creada por el propio López Obrador antes de concluir su mandato.
La iniciativa, inevitablemente, despierta sospechas y preguntas.
Cuba vive desde hace décadas bajo un sistema político donde las libertades políticas, las elecciones abiertas y la propiedad privada prácticamente no existen. El poder permanece concentrado en el Partido Comunista y en la estructura militar que sostiene al régimen instaurado tras la revolución encabezada por Fidel Castro.
Durante más de 60 años, ese modelo prometió igualdad social. Pero el resultado visible hoy es una economía debilitada, escasez crónica y una sociedad que sobrevive entre carencias mientras la élite política conserva privilegios.
Según el propio López Obrador, el dinero recaudado serviría para comprar gasolina, petróleo y alimentos. Sin embargo, los propios cubanos, que hace apenas días protestaron frente a sedes del Partido Comunista, no reclamaban combustible ni energía: pedían alimentos y medicinas.
La pregunta surge inevitable: si la población exige comida y medicinas, ¿para qué exactamente se necesitaría la gasolina?
A ese cuestionamiento se suma otro elemento político. Durante años, López Obrador fue señalado por la oposición como el “rey del cash”, una etiqueta que vuelve al debate cuando el propio expresidente invita a depositar dinero en una cuenta privada ligada a una asociación creada por él mismo.
La coincidencia temporal tampoco pasa desapercibida. Su reaparición ocurre justo después de que se rechazara en el Congreso la reforma electoral impulsada por el oficialismo. En política, pocas cosas son casuales. Cada gesto tiene lectura, contexto y oportunidad.
Desde luego, nadie discute que el pueblo cubano merece empatía y solidaridad. Son décadas de pobreza estructural bajo un sistema que prometió justicia social y terminó produciendo escasez, control político y ausencia de libertades.
La isla se convirtió en un ejemplo clásico de un modelo donde el gobierno vive con privilegios mientras el pueblo sobrevive con limitaciones.
Paradójicamente, esa misma descripción —gobierno rico y pueblo pobre— fue utilizada recientemente por la propia presidenta Sheinbaum para referirse a algunos excesos dentro de su movimiento político.
Ayudar al pueblo cubano es, sin duda, una causa legítima. Pero cuando el llamado proviene de un expresidente que solicita depósitos en una cuenta privada, la discusión deja de ser únicamente humanitaria. Se vuelve, inevitablemente, política.
Cruz, entre deudas heredadas y calles pavimentadas

Cruz Pérez Cuéllar el alcalde de Juárez
El alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, soltó una de esas frases que suenan bien al oído ciudadano: su gobierno seguirá pavimentando calles, construyendo infraestructura y hasta tapando baches sin pedirle prestado ni un peso a nadie.
La declaración la hizo frente a los colegas de la prensa en una de esas ya conocidas ruedas de prensa “banqueteras”, muy al estilo de la política fronteriza: micrófonos, reporteros y declaraciones rápidas al pie de la calle.
Y hay que decirlo: para los juarenses, escuchar que no se contratará deuda siempre es una buena noticia.
No es ningún secreto que varias administraciones municipales dejaron las finanzas de la ciudad con compromisos pesados. Entre ellas la del exalcalde Armando Cabada, periodo en el que —según versiones que circulan en los pasillos políticos— la casa quedó hipotecada por más de un frente.
Uno de los asuntos que todavía arrastran las finanzas municipales tiene que ver con el llamado “Cerecito”, hoy rebautizado como CEMISSA, un proyecto que terminó generando problemas fiscales con el Servicio de Administración Tributaria.
La historia no es menor. Entre nóminas mal timbradas, errores administrativos y prácticas que hoy se califican como “malas mañas”, el municipio terminó pagando más de 100 millones de pesos el año pasado para resolver observaciones fiscales.
Una factura cara por errores que no necesariamente pertenecen a la administración actual.
Ahora la apuesta del gobierno municipal es otra: negociar con la federación un convenio que permita reducir la deuda al 25 % del monto original. De concretarse, sería un respiro importante para las finanzas de la ciudad.
Pero como suele suceder en política, no todo depende de una sola oficina.
El visto bueno del Gobierno Federal ya estaría sobre la mesa, pero para que el acuerdo avance falta una pieza clave: la autorización del Gobierno del Estado que encabeza la gobernadora Maru Campos.
Y ahí es donde entra la diplomacia política.
Dicen en el entorno municipal que el alcalde juarense anda esperando que le hagan un espacio en la agenda estatal para sentarse a revisar el tema, porque sin el “ok” del estado el convenio simplemente no puede concretarse.
Así que mientras en las calles se pavimenta, se anuncian obras y se prometen menos baches, en los escritorios también se juega otra partida: la de reducir deudas heredadas sin detener la obra pública.
Porque en la política municipal hay dos cosas que siempre terminan encontrándose: el concreto de las calles… y los números de la contabilidad.
César Komaba en el Tendedero de las Muejres Violentadas

Las conmemoraciones del Día Internacional de la Mujer, cada 8 de marzo, suelen dejar imágenes que incomodan a muchos: paredes pintadas, monumentos intervenidos y consignas que sacuden la tranquilidad de las ciudades. Pero más allá del debate sobre las formas de protesta, hay algo que pocas veces se revisa con detenimiento: lo que dicen esas pintas.
En la capital del estado de Chihuahua, un grupo de jóvenes que trabajan en el Gobierno estatal —y que presumen dedicarse a la investigación— decidió hacer algo inusual después de la marcha del 8M: revisar una por una las consignas que las manifestantes dejaron a lo largo de su recorrido por las principales avenidas de la ciudad de Chihuahua.
Lo que encontraron fue, por decir lo menos, llamativo.
Entre decenas de nombres señalados como hostigadores, abusadores, violentadores, “machitos”, galanes de ocasión o acosadores de oficina, hubo uno que destacó de manera abrumadora: el de César Komaba Quezada y el de Oceguera su jefe de Inteligencia.
El actual director de Vialidad y Tránsito del Estado —y también presidente del Comité Municipal del Partido Acción Nacional en la ciudad de Chihuahua— apareció nada menos que en 52 ocasiones dentro de las pintas registradas durante la marcha.
Sí, cincuenta y dos.

El dato, según quienes conocen del recuento, ha sido manejado con extrema discreción. De manera oficial permanece reservado, pero como suele ocurrir en política, hay quienes ya guardaron esa información para cuando llegue el momento oportuno de utilizarla.
Porque si algo queda claro en la política mexicana es que los datos incómodos nunca desaparecen; simplemente esperan su momento.
Y es que, más allá de la discusión sobre si las pintas son o no la forma correcta de protesta, el hecho de que un nombre aparezca 52 veces en distintos puntos del recorrido difícilmente puede considerarse una casualidad. Algo hay detrás de ese señalamiento colectivo.
El nombre del jefe de Inteligencia de apellido Oceguera, también se hizo mencionar. Pero en la corpración que encabeza el Cachorro Loya, no pasa nada.


