El secretario de Seguridad Pública del Estado, Gilberto Loya, aseguró que el padrastro, persona señalada como probable responsable del homicidio del menor Jassiel, no cuenta con privilegios al interior del sistema penitenciario, y que las condiciones en las que se encuentra derivan de una resolución judicial.
Durante rueda de prensa, el funcionario explicó que fue un juez quien determinó que el imputado fuera internado en un penal femenil, luego de que su defensa acreditara características que llevaron a dicha decisión.
“Nosotros no somos quienes para definir el género de una persona; fue el juez quien lo determinó y nosotros estamos obligados a cumplir con esa resolución”, señaló.
Loya enfatizó que, contrario a lo que se ha señalado, no se trata de un trato preferencial, sino de la aplicación de medidas específicas para garantizar la seguridad tanto del imputado como del resto de la población penitenciaria.
Indicó que la persona es tratada como cualquier otra privada de la libertad, aunque bajo ciertas condiciones de resguardo que buscan evitar riesgos, especialmente para las mujeres internas.
El secretario detalló que estas acciones también responden a antecedentes del imputado, quien antes de su detención mantenía una relación con la madre del menor, lo que obliga a reforzar medidas preventivas dentro del penal.
Asimismo, Loya mencionó que, si bien no busca polemizar, en ocasiones las decisiones judiciales pueden invadir ámbitos operativos que corresponden a la autoridad penitenciaria, encargada de la gobernabilidad y seguridad en los centros de reclusión.
Finalmente, reiteró que las medidas implementadas no representan privilegios, sino protocolos necesarios para salvaguardar los derechos humanos y la integridad de todas las personas privadas de la libertad.


