Por Rafael Navarro Barrón
La reaparición pública del exfiscal general del Estado de Chihuahua, César Jáuregui Moreno alteró el momento político que se veía definido; personajes del panismo consideran que el exfuncionario ya no está en la lista de los candidateables del 2027 (quiere ser alcalde de la capital del Estado).
La lógica jurídica y la perversidad del partido Morena establecen que el político chihuahuense será el que pague, con inhabilitación o posiblemente cárcel, el ‘pecado’ de dejar entrar a agentes de la CIA sin permiso federal a un operativo en la sierra Tarahumara.
Jáuregui Moreno apareció el martes 9 de junio en un video, magistralmente grabado, vistiendo una camisa blanca, sobre un fondo blanco. Un video elaborado para el momento político donde se cuidó cada detalle.
El exfiscal habló de unidad con el panismo, de servicio, de visitar colonias, de saludar directamente a los seguidores del blanquiazul y sentarse a dialogar con los adversarios del partido… ¿Por qué no?
El mensaje hizo notar la advertencia del “¡aquí estoy, sigo en la contienda política!” Lo hizo con la vehemencia del discurso, que maneja muy bien, pues ha sido diputado y muchas veces funcionario de gobierno.
En ese tenor, Jáuregui revivió la retórica de los panistas del pasado y, entre pausas medidas, revertía la posición que ha sostenido el trepador secretario general de gobierno, Santiago de la Peña acusado por los seguidores del exfiscal y otros panistas, de aprovechar, cada minuto, la desgracia de César Jáuregui para escalar en las preferencias rumbo a la candidatura a la alcaldía.
El exfiscal Jáuregui Moreno se convirtió en figura nacional por la muerte de dos agentes de la CIA en un accidente automovilístico registrado en la sierra chihuahuense. Por ese incidente el gobierno de Claudia Sheinbaum se dio cuenta de la operación de agentes norteamericanos encubiertos, sin el permiso de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de la misma presidenta.
Desde ese día, la muina presidencial no deja dormir a la inquilina de palacio. Quiere meter, primero a Maru, pero si no se puede a César Jáuregui a la cárcel. Por eso el exfiscal camina con pies de plomo, medio escondido.

En dos ocasiones, Jáuregui Moreno, ha aparecido resguardado por agentes de la Fiscalía Estatal. Primero se le observó en el exterior de las oficinas de la Fiscalía General de la República en ciudad Juárez. Acudió a declarar con relación al tema de la incursión de agentes de la CIA en el Estado de Chihuahua.
La prensa lo esperaba y lo asediaba. Al final refirió lugares comunes, nada que causara estruendo en las redes sociales y en los medios de prensa tradicionales. Se veía seguro y, al mismo tiempo, preocupado por su futuro.
La otra ocasión fue al Centro de Convenciones de la ciudad de Chihuahua. Se convirtió en uno de los asistentes al evento nacional y estatal en apoyo a la gobernadora del Estado Maru Campos Galván. En ese baño de pueblo y con los perfumados del panismo, observó el entorno y suspiró profundo al sentirse fuera de la fiesta del apapacho, donde la gobernadora era la reina de la fiesta. #YoConMaru, era la consigna.
Pero la carga de la culpa estaba sobre la vida del exfiscal, ahí presente. El abogado Jáuregui pudo advertir que también era la fiesta de las traiciones, de los rostros adustos e incomodos que lo observaban.
En una entrevista reciente, a Jáuregui Moreno expresó, como si fuera una premonición política, la siguiente frase:
“Falta mucho y van a pasar muchas cosas. Eso es muy interesante. Y están pasando muchas cosas de manera muy rápida. El tablero político se mueve, pero rapidito. Quizá como no era antes, pero yo creo que todavía es muy temprano, te lo digo con absoluta convicción”.
No se equivocó. Y aunque ya no falta mucho, cada quien ve la fiesta política de diferentes ángulos. Aquí la duda es si la gobernadora está cómoda con la figura de César Jáuregui con quien ha enfrentado situaciones adversas, porque han caminado de la mano y el gran constructor de sus candidaturas y actividades político-administrativas, es quien ahora lucha por su supervivencia política.
En la ocasión de la entrevista, se le preguntó a César Jáuregui: ¿En alguna ocasión has sentido miedo? Es una corporación donde se juega con cosas muy delicadas.
“Miedo nunca. Sí preocupación. Es cuando analizas que este asunto está delicado y puede traer consecuencias graves en materia de seguridad, pero miedo no”.
“Y no se trata de si eres valiente o no, sino que tú sabes que la actividad que estás realizando, como es debido, no tienes ese tipo de temores, sí preocupaciones…”
Jáuregui Moreno es el cerebro político del PAN. Su poder no tiene duda. Hay quienes lo consideran el ‘número dos’ real en el organigrama de la gobernadora Campos Galván.
En la entrevista se le preguntó: ¿eres el número dos en la estructura política de Maru?
“No, en absoluto. Y aquí que yo sepa nomás hay una número uno, eso nos queda claro. Pero hay quien se siente el dos. Las decisiones políticas importantes en gobierno, créanmelo, se toman por una sola persona”.
“Yo no sé quién lo crea, yo conozco bien esto, conozco bien a la gobernadora y les puedo decir que las decisiones políticas las toma ella, punto. Aquí no hay dos, tres, cuatro. Sí lo hay en cuanto a la responsabilidad que tiene que ver con el manejo integral del gobierno, hay un número dos, natural, que es la Secretaría General de Gobierno, porque tienes una visión transversal”.


