Edith, la diputada rarámuri: ‘Tonta, pero no tanto’

COMPARTE RAYOS Y CENTELLAS

por Talcual
banner

Ataviada con su traje de mujer tarahumara y una significativa imagen de una política, más que de una indígena de la sierra Tarahumara, la legisladora morenista Edith Palma no ha recibido el desprecio de su bancada como su homóloga Rosana Díaz.
No, los morenistas son cuadrados, pero no tontos. Meterse con Edith sería una ofensa a lo autóctono, sería como un delito equiparable a ‘violencia política en razón de tribu autóctona’.
La rarámuri recibe la atención del equipo de comunicación social y distribuye, en la red de WhatsApp oficial del Grupo Parlamentario Morena en el Congreso del Estado, las memorables actividades y ocurrencias de la rarámuri, como si nada hubiera ocurrido aquel día de diciembre cuando la ‘pipi’ o la ‘popo’ la hizo ausentarse a la hora de votar la reestructuración de la deuda de Maru Campos y un nuevo crédito por 3 mil millones de pesos.
Lo de la rarámuri Edith es una de esas historias, como la forjada en la primera película de María Elena Velasco, ‘La India María’, particularmente en aquel filme cómico que llevó el título de ‘Tonta pero no tanto’.
Edith presume haber entregado el bastón de mando, que no es más que un palo pintado que no significa nada, a López Obrador y a Claudia Sheimbaun. Asegura que sigue
firme al proyecto de la cuarta transformación.
Y con la paz que da el peyote que abunda en la Sierra de Chihuahua, espera las indicaciones de la Comisión que analiza el tema de la posible resolución con la sombra de expulsión que, por las vísperas parece que será implacable contra Rosana Díaz y suave y sedosa como el teshuino en su mejor momento.
La diputada Palma anunció que sigue esperando lo que diga el partido. No he tenido ninguna audiencia para que se establezca qué pasara conmigo. Confío en no ser expulsada y señaló que no se siente desplazada por los diputados de Morena, algo que no ocurre con la periodista y legisladora Rosana Díaz que deambula solitaria por los rincones del Congreso.

La Diputada Rosana Díaz

Curioso. Hace unos días murió un niño en el hospital infantil de la ciudad de Chihuahua. Los padres del towi no tuvieron intérprete. El 13 de diciembre, en votación del Congreso, faltó un voto para que se autorizara la utilización de intérpretes dirigidos por los burócratas y criminales médicos chabochis.
“Teníamos 16 votos y faltaba 1 y el ulerooo presidente del congreso desechó la iniciativa.
Por eso, en el contraataque de la descendiente de los Bárbaros del Norte, el día 20 de febrero, intentará que se instituya el Día Internacional de la Lenga Materna aprovechando que el bastón de mando sigue en las manos de Claudia Sheinbaum.
Lo que no ha dicho la diputada Palma, es que el día en que le ganó la ‘pipi’ y votó a favor del proyecto de Maru Campos, a su departamento en la capital del Estado llegaron decenas de apoyos humanitarios para los hermanos de la tarahumara. ¿Quién envió aquellas cobijas? ¿de dónde venían las despensas y otros utensilios de apoyo a los rarámuris?
Eso es todo un misterio que seguramente quedará en la memoria mestiza de la diputada Palma. Por eso, aquí se aplica el título de aquella política de su homóloga India María… ‘Tonta, pero no tanto’.

banner

Notas que pueden gustarte