Organizaciones civiles agrupadas en la red Cruzada por la Familias alertaron que se han presentado en el Congreso del Estado dos iniciativas que atentan contra la familia chihuahuense: la de «matrimonio igualitario», que promueve el PT y la “Ley Vicaria” de Acción Nacional.
El maestro José Medrano Carrasco hizo un llamado a los legisladores del PAN a ser congruentes y rechazar ambos intentos por debilitar el matrimonio natural y la célula básica de la sociedad.
Explicó que la iniciativa sobre “Matrimonio igualitario” presentada por la diputada Irlanda Márquez, atenta claramente contra el matrimonio natural, en el que un hombre y una mujer, se unen para formar una familia, con la posibilidad de procrear.
“Aunado a esas uniones antinaturales, se pretende en esa iniciativa, autorizar la “adopción homoparental”, para que estas parejas puedan adoptar menores de edad, con el agravante que esto implica, pues los menores no deben ser un capricho de los adultos, al contrario, ellos tienen el derecho de tener lo que en algún momento perdieron, padre y madre”.
Estudios revelan que el matrimonio natural, es la estructura más adecuada para la formación de la sociedad, por medio de la célula básica que es la familia. Ningún otro tipo de relación, mucho menos cuando están impregnadas con el veneno de la ideología de género, logra éstos propósito, afirmó Medrano Carrasco
De igual forma lamentó que la diputada del PAN Nancy “la china” Frías, presentara la iniciativa sobre la “Ley Vicaria”, cuyo principal ingrediente es querer culpar sólo al hombre de utilizar a los hijos para dañar a la mujer.
Esta propuesta de ley, termina fracturando, aún más la relación familiar y victimizando a la mujer, cuando es bien sabido que, en ocasiones, también la madre es quien provoca violencia al utilizar a los hijos.
“Este acto normativo, lejos de constituir un avance civilizado, representa una aberración jurídica y moral, pues traiciona la esencia misma del Derecho Penal, desnaturaliza los derechos humanos y vulnera, a todas luces, el principio de igual dignidad ontológica de la persona humana”
“Recordemos que el Derecho, para ser tal, debe partir de la realidad objetiva y no de construcciones ideológicas, de ahí que, la violencia vicaria, entendida en su sentido propio, no es un fenómeno de género, sino una forma particularmente perversa de violencia intrafamiliar, donde el agresor —sea hombre o mujer— utiliza a los hijos para dañar al otro progenitor”.
En consecuencia, mantener una tipificación excluyente de la violencia vicaria no solo genera impunidad estructural, sino que destruye la noción misma de familia, incentiva el uso faccioso del sistema judicial y rompe el equilibrio moral del Derecho, de ahí que, cuando la ley deja de nombrar la realidad, deja también de ser justa, concluyó el líder social.


