La brújula electoral de Lilia Aguilar

COMPARTE LA COLUMNA RAYOS Y CENTELLAS

por Talcual
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Hay políticos que tienen olfato para las elecciones y luego está Lilia Aguilar, quien parece traer una brújula electoral perfectamente calibrada: cuando se acercan las encuestas, las candidaturas y el reparto de posiciones, ¡mágicamente la aguja apunta hacia Juárez!

Porque en tiempos ordinarios, la diputada federal por el Distrito 3 no suele dejarse ver demasiado por estos rumbos fronterizos. Mucho menos por las colonias que forman parte del distrito que representa. Pero ¡ah!, cuando llegan los tiempos de las definiciones políticas, entonces sí: ¡súbale que aquí hay juarense!

Y este fin de semana quedó más que demostrado.

Aguilar apareció muy activa en la colonia División del Norte, encabezando una asamblea para arropar a Andrea Chávez. Muy bonito eso de “escuchar al pueblo”, de “organizar desde abajo” y de construir el movimiento con la ciudadanía.

Aunque seguramente más de uno se quedó pensando: ¿y dónde estuvo esa cercanía cuando no había candidatura en juego?

Porque una cosa es visitar Juárez cuando se necesitan votos, estructuras y músculo político, y otra muy distinta es mantener presencia permanente con los ciudadanos del distrito que, precisamente, le dieron el cargo que hoy ostenta.

Y Lilia, hay que decirlo, ya parece haber elegido caballo para la carrera.

La petista no solamente respalda a Andrea Chávez; prácticamente está colocando todas sus fichas políticas sobre la mesa para que la senadora consiga la candidatura de Morena, PT y aliados a la gubernatura de Chihuahua.

Nada es casualidad en política.

Aguilar lleva más de dos décadas navegando en las aguas partidistas, legislativas y administrativas. Ha pasado por distintos cargos y ha construido una trayectoria política precisamente con el respaldo de los votos de los juarenses, aunque, curiosamente, su vida personal y política siempre ha estado mucho más ligada a la capital del estado.

Y a la familia Aguilar, dicho sea de paso, no le ha ido nada mal en la política.

Tan es así que todavía está fresco el episodio en el que medios nacionales pusieron bajo la lupa el patrimonio de la legisladora, al difundirse información sobre una casa valuada en alrededor de 16 millones de pesos, vehículos de lujo, un departamento de aproximadamente 5.4 millones, entre otros bienes. Pero bueno, cada quien sus prioridades… y sus propiedades.

Ahora, mientras Andrea Chávez anda buscando conquistar Chihuahua y posicionarse como la carta fuerte de la Cuarta Transformación para 2027, Lilia Aguilar parece estar jugando una partida todavía más interesante: que el proyecto de Andrea llegue a buen puerto para que ella también conserve un boleto en primera fila.

Porque en política nadie mueve las fichas nomás por amor al arte.

Así que, visto lo visto, Lilia Aguilar parece tener muy claro cómo, cuándo y dónde aparecer.

La fórmula es sencilla: en tiempos electorales, mucha presencia; en tiempos sin campaña, quién sabe dónde anda.

Y claro, si llega el triunfo en las urnas, entonces seguramente volveremos a verla por Juárez para celebrar que, una vez más, la brújula electoral no falló.

Porque si algo sabe hacer Lilia Aguilar es eso: aparecer justo cuando el voto empieza a olerse en el ambiente… y desaparecer cuando ya pasó la elección.

 Bonilla mueve el agua… y también sus piezas

Todos con Bonilla!

El alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, sigue moviendo sus piezas rumbo al 2027, y aunque oficialmente todo fue una reunión para hablar de agua potable, saneamiento y coordinación entre municipios, en política ya se sabe: hay reuniones que tienen agenda pública… y otra que se lee entre líneas.

Y esta parece ser una de ellas.

Bonilla se reunió con administradores y representantes de organismos operadores de agua de 32 municipios del estado, bajo el argumento de conocer los principales retos que enfrentan para garantizar el abasto de agua potable, mejorar el saneamiento y atender las necesidades de las familias chihuahuenses.

Hasta ahí, todo muy técnico.

Pero cuando un aspirante con posibilidades de competir por la gubernatura reúne a operadores de 32 municipios, la pregunta inevitable es: ¿cuánta agua cabe en un vaso y cuánta estructura política puede empezar a llenarse en una mesa?

Porque quienes estuvieron ahí no son simples funcionarios que manejan válvulas, tuberías y recibos. Son personajes con presencia territorial, contacto permanente con las comunidades y, en muchos casos, capacidad para conocer de primera mano quién mueve gente, quién tiene liderazgo y dónde están las necesidades electorales.

En otras palabras: son operadores naturales del territorio.

Bonilla aprovechó para destacar la importancia de mantener comunicación cercana con quienes tienen bajo su responsabilidad uno de los servicios más sensibles para la ciudadanía. Y tiene razón: pocas cosas generan más conversación entre vecinos que la falta de agua… y pocas herramientas políticas resultan tan útiles como conocer de cerca a quienes administran ese servicio.

Pero el mensaje más interesante llegó cuando puso sobre la mesa la necesidad de fortalecer la coordinación entre Chihuahua y Ciudad Juárez.

El alcalde capitalino habló de dos ciudades con vocaciones económicas distintas, pero complementarias: una enfocada en comercio, servicios e industria aeroespacial; la otra, convertida en potencia manufacturera y exportadora. La lectura política tampoco es complicada.

Si Bonilla pretende convertirse en una opción competitiva para 2027, sabe perfectamente que no basta con ganar simpatías en la capital. Necesita mirar hacia Juárez, donde se concentra una parte fundamental del padrón electoral y donde históricamente las campañas por la gubernatura se juegan buena parte de la suerte.

Así que hablar de coordinación Chihuahua-Juárez puede sonar a política pública, pero también puede convertirse en discurso de campaña.

Y en ese tablero aparecen otros dos nombres que tampoco son precisamente desconocidos en los círculos políticos: Mario Mata, director ejecutivo de la Junta Central de Agua y Saneamiento, de la JMAS Juárez  Alberto Paredes Arroyo y de Chihuahua Alán Falomir.

Tres personajes que, cada uno desde su trinchera, también tienen presencia, relaciones y conocimiento del territorio.

De modo que mientras algunos siguen esperando a que arranque formalmente la carrera por la gubernatura, Bonilla parece haber entendido que las campañas comienzan mucho antes de que aparezcan las boletas.

Primero vienen las reuniones. Luego los acuerdos.Después las alianzas.Y cuando alguien se da cuenta… ya hay estructura. Así que, aguas con el alcalde.

Porque mientras públicamente habla de tuberías, saneamiento y coordinación entre organismos operadores, en el fondo también podría estar llenando el tinaco político rumbo al 2027.

Y en Chihuahua, como en la política, cuando empieza a subir el nivel del agua… más de uno termina preguntándose quién trae el control de la llave.

La gorra de Maru y el mensaje entre líneas

LA REUNIÓN EN EL RANCHO DE FOX

La gober María Eugenia Campos Galván decidió darse una vuelta por Guanajuato y, de paso, dejar una fotografía que terminó hablando mucho más que cualquier boletín oficial.

Maru se reunió con el expresidente Vicente Fox Quesada y su esposa, la ex primera dama Martha Sahagún, en la Hacienda San Cristóbal, residencia de ambos.

Hasta ahí, podría parecer una visita de cortesía entre personajes del panismo.

Pero entonces apareció la gorra verde. “Make México Safe Again”. Y ahí fue donde la fotografía dejó de ser una simple postal.

Porque si algo saben hacer los políticos es mandar mensajes sin necesidad de escribirlos completos. Y una gorra con esa leyenda, colocada precisamente en un encuentro con un expresidente panista, difícilmente puede interpretarse como un simple accesorio. Seguridad. Ese es el mensaje. Y vaya que el tema tiene contexto.

El encuentro ocurre apenas unos días después de que la propia gobernadora denunciara públicamente haber recibido amenazas e intimidaciones que, según su versión, estarían relacionadas con el Gobierno Federal y que incluso alcanzarían a su persona, sus bienes y su familia. Así que, bajo esas circunstancias, la fotografía adquiere otra dimensión.

Porque una cosa es tomarse la foto con Fox y otra muy distinta es hacerlo portando una gorra que habla precisamente de recuperar la seguridad en México. Casualidad, dicen algunos. Mensaje político, seguramente interpretarán otros. Y en política, ya se sabe, las casualidades suelen ser bastante selectivas.

Campos Galván señaló que durante el encuentro coincidieron en que el Bien Común debe mantenerse como eje de las decisiones públicas, además de hablar sobre la necesidad de recuperar instituciones capaces de garantizar el Estado de Derecho y el desarrollo democrático. Nada extraño para el discurso que la mandataria ha venido construyendo en los últimos meses. Seguridad, instituciones, división de poderes y una creciente confrontación discursiva con el Gobierno Federal forman parte ya del escenario político nacional. Y mientras tanto, aunque todavía falta tiempo para que arranque formalmente la sucesión de 2027, el 2027 ya se metió hasta en las fotografías.

Porque si alguien pensaba que la gobernadora iba a quedarse cruzada de brazos mientras Morena avanza en la construcción de sus candidaturas, probablemente no ha entendido cómo se juega este partido. El PAN necesita recuperar terreno. Necesita discurso. Necesita figuras. Y, sobre todo, necesita una narrativa que le permita contrastar con Morena. Ahí es donde la fotografía de Maru con Fox cobra especial relevancia.

No solamente aparece junto a uno de los expresidentes más identificados con Acción Nacional. Aparece además utilizando un mensaje que toca uno de los temas que más preocupan a los mexicanos: la seguridad. Y eso, electoralmente, puede ser oro molido.

Porque en una contienda que seguramente tendrá como uno de sus principales campos de batalla la seguridad pública, cualquier mensaje que permita marcar distancia con Morena empieza a adquirir valor. Así que ojo con la gorra.

Porque mientras algunos podrían verla simplemente como un souvenir de la visita a Fox, otros ya empiezan a leerla como una declaración política sin necesidad de micrófono. Maru todavía no está en campaña. Pero la política de 2027 ya comenzó a aparecer en las fotografías.

Y en este juego, a veces una gorra dice mucho más que un discurso de veinte minutos.

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