Por Rafael Navarro Barrón
La calamidad llamada Marx Arriaga Navarro -a menudo confundido como “Max”- está íntimamente ligado a los hermanos Ricardo y César Duarte Jáquez, cuando el primero fue rector de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y el segundo lo recomendó para hacerle el favor a la máxima casa de estudios de tener a una ‘chucha cuerera’ del tamaño del depuesto director general de Materiales Educativos de la SEP.
Su salida de la universidad juarense, en el 2018, fue igual de polémica y contradictoria que la que hoy enfrenta en la Secretaría de Educación Pública.
Se le recuerda como un individuo con doble discurso, ventajoso, avaricioso y problemático.
El tal Marx Arriaga ostentaba una plaza de profesor-investigador de tiempo completo, una de las posiciones más estables y codiciadas en la Uacj. No sufrió para ser reconocido y premiado con un sueldo de virrey.
Y vaya si el hacedor de los peores libros de texto de toda la historia de México tenía peso político. Llegó recomendado por el ex gobernador César Duarte a la cuna del duartismo juarense, la Uacj.
La institución, en el pasado, era lugar idóneo para albergar a todos los rojillos cuya biblia de cabecera era el Capital; dio entrada a los detractores de los gobernantes en turno y a los ‘enfermos’ de ese comunismo que produce burócratas conversos cuando el bolsillo ladra.
Izquierdistas, comunistas, panistas, priistas molestos con el tricolor y con la vida; de todo animal raro aceptó la mal llamada máxima casa de estudios. Le llamaban el basurero ideológico de Ciudad Juárez.

Ricardo y César Duarte Jáquez
A la salida de Arriaga, algunos colegas y miembros del sindicato universitario cuestionaron si se estaban respetando los tiempos y reglamentos para que un académico de ese nivel saltara directamente a un cargo político federal sin perder sus derechos laborales o su antigüedad en la institución.
Durante su estancia en Juárez, Arriaga mantuvo un perfil de académico riguroso y teórico. Sin embargo, al llegar a la Ciudad de México, adoptó un discurso mucho más confrontativo y politizado, lo que sorprendió a quienes lo conocieron en la Uacj.
En Ciudad Juárez se le recordaba por su trabajo en el Cuerpo Académico de Estudios Literarios; en la CDMX, comenzó a lanzar críticas hacia el sistema meritocrático y la “burocracia académica” a la que él mismo perteneció durante casi una década en la frontera chihuahuense. Clásico de los enfermos y rojillos.
Su consolidación como catedrático y coordinador ocurrió bajo el mando de Ricardo Duarte Jáquez. Tras la caída política de los Duarte en Chihuahua, cualquier figura que hubiera florecido o recibido premios estatales durante ese sexenio quedó bajo la lupa de la opinión pública local.
Cuando la lumbre empezó a alcanzar los pies de sus mecenas políticos, Arriaga se cobijó en la 4T. Aunque no se le acusó de corrupción, se le señaló por haber sido un “beneficiario” del sistema de distinciones de esa administración.
Marx Arriaga llegó a Ciudad Juárez aproximadamente en 2010, integrándose a la Uacj justo en un momento de expansión académica para el área de Humanidades.
Marx no ocultó su máximo logro obtenido en el extranjero. Su máxima carta era el título de Doctor tras sus estudios en España. Fue inmediatamente incorporado como profesor investigador. En esa época, la UACJ buscaba fortalecer sus programas de posgrado y licenciatura en Literatura Hispanomexicana, y el perfil de Marx encajaba perfectamente.
Durante estos años, su presencia en la vida académica de Juárez fue muy activa: fue coordinador de la Licenciatura; se encargó de la gestión académica de la carrera de Literatura.
Investigador del Sistema Nacional de Investigadores, lo que le dio un estatus de alto nivel dentro de la universidad.
El Premio otorgado en el año 2015 fue el punto más alto de su visibilidad en el estado de Chihuahua, recibiendo el galardón de manos del gobierno estatal administrado por César Duarte y teniendo como rector a Ricardo Duarte.
Específicamente recibió el Premio Estatal 2015 de Ciencia, Tecnología e Innovación de Chihuahua en el área de Humanidades. El galardón otorgado coincide cronológicamente con el último periodo del gobierno de César Duarte.
A pesar de estar radicado en Juárez, comenzó a tener mayor presencia en foros nacionales y a colaborar en proyectos culturales fuera del estado. Fue en esta etapa donde se gestó el vínculo con el equipo que eventualmente llegaría al poder federal en 2018.
La carrera política y administrativa de Marx Arriaga cobró relevancia nacional a partir de 2018 con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, desempeñándose primero como director General de Bibliotecas y luego como director General de Materiales Educativos de la SEP. Nada perdido, navego en la misma nave de doña Beatriz Gutiérrez de López Obrador.
Al iniciar el sexenio de AMLO, solicitó licencia en la UACJ para trasladarse a la Ciudad de México y encabezar la Red Nacional de Bibliotecas.
Aunque gran parte de su carrera profesional y su ascenso a la fama pública se gestaron en Ciudad Juárez, Marx Arriaga Navarro no es originario de Chihuahua. Nació en la Ciudad de México en 1981.
Antes de establecerse en el norte del país, realizó toda su formación académica base en la capital del país. Es licenciado en Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Unam; tiene una Maestría Letras Españolas por la misma institución.
Es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid (con mención honorífica).
Llegó a la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (Uacj) como parte de los programas de retención de talentos e investigadores, donde finalmente consolidó su carrera docente antes de regresar a la Ciudad de México para integrarse al gobierno federal en 2018.


