PRI: ¡Unidos… pero cada quien por su lado!

Comparte la columna de Rayos y Centellas

por Talcual
banner

Vaya preocupación la que carga Alejandro Domínguez, dirigente estatal del PRI, viendo cómo sus ilustres exgobernadores Fernando y Reyes Baeza, junto con Patricio Martínez, deciden jugar en solitario organizando comidas que más bien parecen cenas de lobos.

Mientras el PRI oficial trata de armar su estrategia rumbo a las próximas elecciones, sus próceres locales están ocupados en otra cosa: atender bien a los amigos… aunque esos amigos sean panistas con aspiraciones electorales.

La última de estas “fraternales reuniones” fue en Delicias, donde los Baeza ofrecieron una comilona de esas que ni en tiempos de campaña. Por ahí se dejaron ver, muy sonrientes y muy comprometidos —claro, con sus proyectos— personajes como Memo Márquez, Heberto Villalobos, Armando Valenzuela, Jaime Riosvelasco, Ricardo Orviz y Óscar Villalobos. Una verdadera postal de unidad… pero unidad de intereses, no precisamente de partido.

Bonilla y Reyes Baeza

El mensaje fue clarísimo: “Aquí estamos todos muy juntos… pero al PRI, si se puede, ni lo mencionen”. Total, que para qué desgastarse en siglas si los proyectos personales son mucho más sabrosos, sobre todo cuando se acompañan de buenos cortes de carne y mejores acuerdos bajo la mesa.

Mientras tanto, Alejandro Domínguez sigue afinando discursos de lealtad y compromiso, seguramente preguntándose si su partido todavía es un partido o ya sólo es un servicio de banquetes políticos.

La pregunta de fondo es: ¿quién necesita adversarios cuando tienes aliados como estos?

Vaya complejidad en la elección del titular de la CEDH

Geo Bujanda

VAYA complejidad la que se vive en el Congreso del Estado para la elección del próximo titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH). Ninguna fuerza política tiene hoy los 22 votos necesarios que representan las dos terceras partes requeridas para sacar adelante esta designación.

La terna ya está definida y aprobada: la encabeza Georgina Bujanda Ríos, exdiputada y exsecretaria general de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACh); la acompaña Yuliana Rodríguez González, actual visitadora de la Comisión, y Gil Gildardo Félix Durán, exfuncionario tanto de la CEDH como de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

De momento, el único acuerdo firme es que la nueva presidencia debe recaer en una mujer. Sin embargo, Morena ha rechazado ambos perfiles femeninos de la terna.

Geo Bujanda es la carta fuerte de la gobernadora María Eugenia Campos Galván, y no es poca cosa: fue la mejor calificada entre los 25 aspirantes. Todo apunta a que la elección está diseñada para favorecerla, pero en política nada está escrito.

La Junta de Coordinación Política (Jucopo) aprobó la terna con los votos del PT, Verde, Movimiento Ciudadano, PRI y PAN. Morena se opuso y, para este efecto, perdió a sus tradicionales aliados del PT y el Verde. Sin embargo, en el Pleno, ni siquiera con esta recomposición de fuerzas alcanzan la mayoría calificada: el bloque aliado suma apenas 21 votos frente a los 12 de Morena.

¿Qué podría pasar? Sólo un “Judas” de Morena podría inclinar la balanza, traicionando la línea de su partido a cambio de algún misterioso acuerdo de pasillo, de esos que se dan sin que nadie los vea… pero todos los entienden.

Si no consiguen ese voto que falta, el Congreso tendría que regresar el proceso y solicitar una nueva terna. Y si los consensos siguen sin cuajar, el actual encargado de despacho, Alejandro Carrasco, podría seguir en funciones por tiempo indefinido.

Así que la moneda está en el aire… o quizá ya cayó al piso, sólo falta que alguien la voltee y muestre de qué lado quedó.

Morena, entre pleitos internos y nuevas reglas

TAL CUAL

EL PRÓXIMO domingo se llevará a cabo la esperada asamblea del Consejo Nacional de Morena, que promete, al menos en el papel, atender los reclamos que ha venido expresando la presidenta del partido y del país, Claudia Sheinbaum Pardo.

La convocatoria es clara en dos temas fundamentales, pero no hay que engañarse: los “asuntos generales” podrían convertir la reunión en una auténtica arena de gladiadores políticos, donde las múltiples tribus que habitan Morena —siempre tan ruidosas y poco dadas a la disciplina— van a pelear por imponer su visión.

De entrada, el primer punto en la agenda es la entrada en vigor inmediata de la llamada Ley Antinepotismo. Se acabó, al menos en teoría, la herencia de candidaturas y cargos públicos entre parientes directos. Nada de esposos, hermanos o hijos tomando el relevo de manera automática o descarada en las próximas elecciones. Vale recordar que Morena, en un movimiento que generó mucho ruido, había postergado esta medida hasta 2030. Ahora, la presión de Sheinbaum obliga a corregir el rumbo.

El segundo tema es igual de espinoso: establecer reglas claras de ética y principios para la actuación interna. La presidenta fue muy clara: nada de adelantados ni campañas anticipadas, mucho menos financiadas con recursos públicos o de procedencia sospechosa. El mensaje, aunque disfrazado de generalidad, tuvo nombre y apellido cuando Claudia respondió a preguntas sobre la promoción abierta de la senadora Andrea Chávez Treviño.

La reunión del domingo será, pues, un verdadero termómetro para medir si Morena tiene capacidad de auto-controlarse o si su desbordada pluralidad lo sigue arrastrando a la anarquía interna. Sheinbaum quiere disciplina, pero sus correligionarios parecen seguir creyendo que la ley es sólo una sugerencia.

En Morena, como siempre, todo puede pasar.

banner

Notas que pueden gustarte