La investigación federal por el polémico aseguramiento de un presunto narcolaboratorio en El Pinal ya alcanzó niveles de alto calibre dentro de la estructura estatal: esta mañana compareció ante la Fiscalía General de la República Guillermo Arturo Zuany Portillo, fiscal especializado en Operaciones Estratégicas de la Fiscalía General del Estado, en medio del hermetismo que envuelve el caso.
La llegada del funcionario no pasó desapercibida.
En un intento por esquivar a los medios, Zuany Portillo buscó ingresar al estacionamiento blindado de la delegación federal a bordo de dos unidades oficiales —una de ellas sin placas—, maniobra que no prosperó.
Minutos después, en una segunda vuelta frente al inmueble federal, descendió del vehículo e ingresó por su propio pie a las instalaciones de la FGR.
Su comparecencia se suma a la de al menos siete presuntos elementos de la Agencia Estatal de Investigación, quienes arribaron vestidos de civil y por sus propios medios, bajo vigilancia discreta y con resguardo de personal de la Guardia Nacional en el acceso principal.
Todo ocurre en el marco de la carpeta de investigación abierta por la federación tras el operativo del pasado 19 de abril en Gran Morelos, donde fue localizado un laboratorio clandestino para la elaboración de drogas sintéticas.
La indagatoria busca esclarecer quién autorizó, quién sabía y bajo qué condiciones se realizó la intervención, incluyendo la presunta participación de personal extranjero, una línea que ha encendido alertas por sus posibles implicaciones en materia de soberanía y seguridad nacional.
Fuentes cercanas al caso refieren que alrededor de 50 funcionarios habrían sido llamados a declarar, en un expediente que dejó de ser únicamente un golpe al narcotráfico para convertirse en un terremoto político, judicial y de seguridad dentro del estado.
Por Valentín Hierro / HBMNoticias.com


