Torre Centinela será también un búnker para agencias de EU

por Talcual
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La Torre Centinela comienza a mostrar un rostro distinto al que se ha difundido oficialmente: más que un centro tecnológico de vigilancia, se perfila como un espacio donde convergen —y chocan— los intereses de seguridad de México y la presencia operativa de agencias de Estados Unidos.

Información obtenida de mandos involucrados en el proyecto señala que dentro del edificio se habría previsto un nivel exclusivo —identificado como el piso 18— para alojar a personal de inteligencia asociado a instancias estadounidenses como HSI, DEA, FBI, CBP y ATF. Su función sería realizar análisis, seguimiento y coordinación directa con autoridades mexicanas desde el propio complejo.

Esta versión contrasta con lo dicho recientemente por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien aseguró que no existe permiso para que corporaciones extranjeras operen físicamente dentro de instalaciones oficiales en México, incluida la Torre Centinela.

La posibilidad de que el edificio funcione también como base operativa para agencias de Estados Unidos no es un asunto menor. De acuerdo con lo que ha trascendido, incluso organismos como la CIA, la DEA y el FBI tendrían presencia en el inmueble, lo que confirmaría lo que durante años se insinuó sin pruebas públicas: la intervención directa de un gobierno extranjero en territorio mexicano.

No se trataría de enlaces remotos ni de intercambio de información a distancia. Sería presencia física, instalada en el núcleo del sistema estatal de inteligencia.

El piso 18 estaría destinado exclusivamente a estas agencias, que operarían con sus propios equipos y protocolos, desde Chihuahua, sin compartir bases de datos, pero trabajando de manera simultánea con autoridades locales.

Mientras el discurso federal insiste en la defensa de la soberanía, los hechos apuntan a una relación operativa cada vez más estrecha. Una zona gris donde la cooperación y la dependencia se mezclan, con el aval del gobierno estatal.

La Torre Centinela —promocionada como la plataforma tecnológica más avanzada en seguridad pública de América Latina— inicia actividades en un momento particularmente sensible: cuestionamientos sobre la presencia de agentes extranjeros en México y tensiones políticas sobre los límites de esa colaboración.

La controversia se intensificó en días recientes, luego de que se revelara la participación de personal estadounidense en operativos en Chihuahua, lo que obligó al gobierno federal a solicitar explicaciones.

La operación conjunta dentro de la torre evidencia que las decisiones de seguridad en la frontera ya no se toman únicamente desde México; muestra también que las agencias estadounidenses no están al otro lado del límite internacional, sino dentro del país.

Y deja ver, además, que la cooperación binacional tiene un costo político que apenas empieza a dimensionarse.

En paralelo, agentes de la Policía Estatal han manifestado inconformidad por los movimientos internos. Reportan que, además del despliegue en Ciudad Juárez, se han trasladado elementos desde Chihuahua, Parral y Cuauhtémoc para ocupar espacios en la torre y proyectar una actividad intensa, pese a que el edificio aún no está concluido.

Fuentes consultadas confirman que la Secretaría de Seguridad Pública del Estado ha acelerado la reubicación de personal hacia la frontera ante la falta de suficientes agentes para cubrir las necesidades operativas del complejo.

Elementos que antes estaban asignados a otros municipios están siendo concentrados en Ciudad Juárez como parte de un reajuste estratégico, lo que ha generado molestia entre el personal. De manera extraoficial, se ha mencionado que algunos podrían ser obligados a cambiar su residencia, afectando su vida familiar y condiciones laborales.

Hasta ahora, el gobierno estatal no ha ofrecido una postura clara sobre el alcance de la colaboración internacional ni sobre los criterios de redistribución del estado de fuerza.

Tras su apertura este lunes, la torre comenzó a recibir a alrededor de 150 trabajadores administrativos. Sin embargo, también fueron movilizadas patrullas y agentes para dar la impresión de que el edificio opera a plena capacidad, aunque aún no está terminado.

Por Valentín Hierro / Colaborador HBMNoticias.com

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